¿Qué sería de nosotros si no hubiera ningún tipo de filtro? ¿Y si hubiera un exceso de ellos?
Si los filtros tienen que servir para organizarse mejor, desarrollar la gestión de la información de nuestro PLE y desarrollar nuevas competencias como profesionales, bienvenidos sean (1). Pero si, a nivel global, los filtros tienen que servir para adaptar el contenido al nivel del receptor (sea lo que sea lo que esto signifique) la cosa puede derivar en manipulación interesada o en un tipo de asimilación de información excesivamente superficial.
No hay que aferrarse pues a las viejas costumbres ni dejar que nos guien en vez de ser nosotros mismos los dueños de nuestro destino digital (con o sin unidad de destino en lo universal, pero en todo caso con las falanges de los dedos bien puestas sobre el ratón).
Podemos, eso sí, tener nuestros gurús particulares (alejados de la iglesia y del Estado, a poder ser); y podemos también autogestionarnos y participar en todo aquello que se le antoje, contribuyendo activamente a la difusión de información, estimulando el debate y democratizándolo todo. Nadie duda de nuestra condición de integrados, convencidos de las bondades de las nuevas tecnologías, e incluso de las viejas (que algunas ya tienen una edad).
(...)
Algunas voces apuntan que el contenido no está enfermo, y que por lo tanto no se le tiene que curar. Otros especulan con la posibilidad de prevenir, de curarse en salud de la infoxicación, aunque tampoco eso está tan claro. La infoxicación, para algunos, viene a ser como el TDHA (esa enfermedad que, aunque probablemente exista, se diagnostica a menudo demasiado a lo loco). Para otros, es un mal a erradicar. Creo que, como en todo, debemos aplicar el justo medio aristotélico.
(...)
Entrar en una biblioteca también aturde, y sin embargo no pedimos que la bibliotecaria nos acote el pasillo por el que transitar. Toda la biblioteca es nuestra, como nuestros son los estantes y los libros que contienen. Amén.
(...)
Dos herramientas para mejorar la gestión de la información que me gustaría recomendar (aunque predico a los conversos) son Diigo y Prezi. Hay que ver la excelente presentación en Prezi sobre la herramienta, muy útil para recopilar y compartir bookmarks, imágenes y notas en cualquier trabajo colaborativo que se precie. Me ha gustado también academia.edu, una social networking website ideal para compartir ensayos académicos.
(1) Para muestra, un botón: educacontic (con entradas como esta). Su surtido de recursos, y en especial los que tienen relacion con los contenidos educativos digitales, es espectacular.
No hay comentarios:
Publicar un comentario